
Sepa diferenciar los tipos de grasas y otros ingredientes leyendo las etiquetas.
La información nutricional de los alimentos es cada vez más específica: desde el año pasado, en la Argentina, los fabricantes tienen la obligación de declarar en el empaque de sus productos todos los ingredientes que éstos contienen.
Este nuevo rotulado comprende tanto la declaración de la cantidad de energía y componentes que posee el alimento (valor energético y nutrientes) como la de propiedades nutricionales complementarias (“sin sodio” o “libre de grasas trans”).
Una de las novedades es la diferenciación de las grasas que contienen:
* Saturadas: están presentes en los lácteos enteros, mantecas y algunas carnes, y son las que elevan el colesterol “malo”.
* Monoinsaturadas y Poliinsaturadas: reducen los niveles de colesterol. Las primeras incluyen los ácidos conocidos como Omega-9, presentes en aceitunas, paltas y frutas secas; las segundas, son los ácidos grasos Omega-3, presentes en los pescados, y los ácidos grasos Omega-6, presentes en aceites de maíz y girasol.
* Grasas “trans”: se obtienen a partir de un proceso químico que consiste en agregar hidrógeno al aceite vegetal para mejorar la consistencia y durabilidad del producto. Se encuentran principalmente en snacks, galletitas y golosinas, aunque hoy en día más empresas elaboran alimentos libres de estas grasas, ya que aumentan el colesterol “malo” y disminuyen el “bueno”.
“Lo importante es leer las etiquetas y es conveniente que las grasas totales no superen el 2 por ciento de nuestra dieta diaria”, asegura la nutricionista Josefa Torres, miembro de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas.
Fuente: International Food and Drug Information Council.
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alitere
Buenos Aires
06/11/2008 03:50