
Si bien muchas familias relativizan la importancia de sentarse a la mesa a la hora de comer, un estudio demostró que compartir las comidas de manera frecuente disminuye el riesgo de que los adolescentes padezcan trastornos de alimentación.
Investigadores de la Universidad de Minnesota, en los Estados Unidos, finalizaron la segunda etapa del Proyecto EAT, que llevó cinco años de entrevistas a más de 2.000 chicos en 21 escuelas, en el que se concluyó que el papel de los padres es clave para la prevención de comportamientos peligrosos de los adolescentes para controlar su peso, como vomitar o usar laxantes y diuréticos.
En cuanto a los chicos, el estudio no encontró relación entre las comidas familiares y los comportamientos en el control del peso.
“Quizá las chicas tienden a involucrarse más en la preparación de las comidas y son más sensibles a la influencia de las relaciones familiares que los chicos”, conjeturó el estudio.
La primera etapa del Proyecto EAT descubrió que aquellos adolescentes que compartían más comidas con sus familias solían tener hábitos más salubables y eran menos propensos a caer víctimas de las drogas.
Espacio de lectores | 4 comentarios
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Beastella
Buenos Aires
05/11/2008 22:27
Hoy por hoy, recien casada y sin hijos aún, tratamos con mis esposo de no dejar pasar la oportunidad de servir una mesa "linda" auqneue las comidas sean frugales o ligereas y aprovechamos ese espacio como un momento especial. Ambos compartimos la idea de que cuando lleguen nuestros hijos les vamos a inculcar éste hermoso hábito de la reunión familiar a la hora de las comidas. Gracias Revista Selecciones por darnos estos momentos con olorcito al pasado y añoranzas!!
vikinga
Buenos Aires
04/10/2008 00:21
Moni05
Capital Federal
03/09/2008 15:14
juanaaida
Capital Federal
09/08/2008 11:47