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Alternativas saludables para ayudar al medio ambiente sin hacer grandes cambios de hábitos.
Dubai, en los Emiratos Árabes, era un puerto reducido del golfo Pérsico. Desde hace pocos años se ha convertido en un gran centro inmobiliario y financiero donde invierten millonarios de todo el mundo. En medio del desierto, hay una pista de esquí simulada. La nieve se genera artificialmente y una maquinaria sofisticada contribuye a crear las condiciones necesarias para que parezca una pista de verdad en una región que, durante el día, exhibe temperaturas superiores a los 40 grados. Muy exótico, pero inconveniente para el planeta.
Alimentar la fantasía cuesta tanta energía como la que podría consumir un pueblo de la provincia de Buenos Aires, o una fábrica mediana en las afueras de Santiago. Haría falta desarrollar lo que el escritor Daniel Goleman llama “La inteligencia ecológica”, es decir, aprender un poco más de nuestras experiencias y de cómo las actividades del hombre interfieren en los ecosistemas, de tal modo que hagamos el menor daño posible para poder vivir de manera sustentable.
Goleman dice que “reconocer los impactos ocultos de lo que compramos hará la gran diferencia, nos convertirá en consumidores calificados”. Un grupo de consumidores londinenses parece darle la razón: decidieron dejar de comprar carne de Brasil cuando supieron que los animales habían sido criados en una zona del Amazonas desmontada para tal fin. Descubrieron el lado oculto, decidieron que no era razonable y cancelaron sus compras.
Habitualmente conocemos las virtudes de lo que consumimos pero no sus efectos adversos. Para eso es menester estar atentos y contar con la mayor cantidad de información. A continuación intentaré mostrar algunos ejemplos del nuevo consumo que propone el mercado atendiendo las demandas de consumidores más exigentes y precavidos.
La Argentina y Chile ya recibieron los primeros embarques de autos “limpios”. Se trata de vehículos híbridos que funcionan con nafta y electricidad y, según las condiciones de uso, pueden consumir 5 veces menos combustible que un auto normal. El nivel de emisiones gaseosas es mínimo, son absolutamente silenciosos y están compuestos por materiales reciclables en un 85 por ciento. El problema, por ahora, es el precio: en Chile, que cuenta con los aranceles más bajos de la región para la importa- ción de autos e incentivos para el desarrollo de tecnologías limpias, cuesta unos 30 mil dólares y en la Argentina, el valor trepa a 50 mil. Este año, en la región presentarán una cantidad simbólica pero en los Estados Unidos la marca que los fabrica lleva vendidos más de un millón.
Hay otras tendencias, más cotidianas, que marcan una preferencia por el consumo responsable. Retomar la costumbre de ir al mercado con “la bolsa de las compras”, como hacían las abuelas, u optar por los envases retornables, es algo que parece una acción intrascendente. Sin embargo, el nailon y el plástico de los envases de aguas o gaseosas tardan cientos de años en degradarse. En los dos casos, la materia prima son los combustibles fósiles, un recurso no renovable.
El consumo de alimentos es otra muestra de los nuevos hábitos y las prácticas que rechazan agregados artificiales. Salsas elaboradas con tomates naturales o la polenta con harina de maíz, sin sustancias “mágicas” que le permitan cocinarse en un minuto, comienzan a ser consideradas. En los ejemplos mencionados la diferencia se aprecia en el sabor, la calidad, el precio y la certeza de ahorrarle males al ambiente debido a que no se utilizan químicos ni envases y, en muchos casos, se fomenta el consumo de productos locales.
También está el caso de los alimentos orgánicos. Hay casas especializadas que los comercializan y los supermercados los empiezan a incorporar tibiamente porque, si bien cuentan con la garantía de haber sido elaborados sin la utilización de agroquímicos y dañando lo menos posible el aire, la tierra y el agua, suelen ser entre un 20 y un 50 por ciento más caros que la mercadería tradicional. Hay vinos, aceitunas o lechugas producidos de este modo. En Buenos Aires un kilo de arroz orgánico cuesta casi 3 dólares; los tomates, 2; un kilo de lechuga, 3; medio kilo de yerba, 2 dólares; y la media docena de huevos también 2. Según una encuesta de la Unión Europea, los consumidores de la comunidad estarían dispuestos a pagar un 10 por ciento más por productos que respeten el ambiente.
La depredación que han sufrido los mares de todo el mundo por prácticas pesqueras que se concentraban en capturar tanto volumen como fuera posible sin tener en cuenta la sustentabilidad del recurso y los colapsos registrados en varias especies plantea una mayor conciencia de los límites. Así los Estados, en defensa del recurso escaso, y las empresas que no quieren perder clientes, desarrollan mecanismos tendientes a transparentar la información y valorizar las mejores prácticas. El “etiquetado ecológico” es uno de esos instrumentos. Figuran detalles que garantizan buenas prácticas de manipulación y procesamiento de los productos de mar. En América Latina se detectan incipientes políticas de certificación de la pesquería industrial de merluza en Chile, de la vieira y la merluza del Golfo San Matías en la Argentina, y de la langosta en México. En los próximos 5 años serán pocas las pesquerías de relieve a escala mundial que podrán darse el lujo de no exhibir el etiquetado de referencia. Las “listas semáforo” que ya rigen en los Estados Unidos o Europa constituyen otro indicador para facilitar elecciones responsables. Se trata de cartillas que, bajo los rótulos verde, amarillo y rojo, advierten qué especies pueden ser consumidas, cuáles son dudosas según el origen, y cuáles están en peligro de colapsar. El tamaño del “semáforo” está diseñado para llevarlo en la billetera con comodidad.
En el diseño y los materiales utilizados en la confección de ropas también se detectan mejores prácticas. Las pieles de animales exóticos han dejado de ser un elemento de gracia y distinción para transformarse en símbolos de maltrato y extinción de las especies tras campañas impactantes que mostraron el modo sangriento con que se las mata para sacarles la piel. Los nuevos diseñadores emplean el cuero ecológico y los comercios de las principales ciudades presentan indumentaria teñida con pigmentos naturales en reemplazo de las anilinas artificiales. La técnica es milenaria, bien simple, y se vale de hojas, frutos maduros, verduras, raíces o pétalos de flores silvestres.
Las lámparas de bajo consumo que permiten ahorrar hasta un 75 por ciento de energía, las bolsas oxibiodegradables que hacen desaparecer los compuestos plásticos en tres meses, las pinturas ecológicas hechas con materias primas de origen vegetal o mineral que no contaminan, las pilas recargables, los termómetros para controlar la fiebre sin mercurio, cocinas solares, juguetes sin pilas, casas diseñadas para optimizar el uso de la energía (mejor ventiladas en verano y apropiadas para la conservación del calor en invierno), las heladeras más eficientes, los celulares cuyos componentes se reciclan en un ciento por ciento, dispositivos para gastar la mitad de agua durante la ducha o cuando lavamos los platos, o el auge de la utilización de videoconferencias para evitar el tráfico aéreo que genera emisiones contaminantes y contribuye al calentamiento global.
Al momento de cerrar esta nota recibo la guía telefónica 2010; el CD que contiene millones de números cabe en la palma de mi mano y pesa unos pocos gramos. Ha reemplazado definitivamente a los tres volúmenes que llegaban a cada usuario impresos sobre papel cuya materia prima es la madera.
El nuevo consumo nos permitirá ahorrar y ganar en eficiencia y calidad. Impone la necesidad de mejores elecciones y una mayor responsabilidad. Nos pide que estemos más atentos a las etiquetas que indican procedencia y otros datos de elaboración.
Es muy importante conocer si un producto ha sido facturado localmente, en la región, o si viene desde muy lejos. Cuando elegimos, validamos mayor o menor emisión de gases y, si contamos con más información acerca de los ingredientes utilizados para la elaboración, podríamos detectar el grado de contaminación al que estamos expuestos o qué tipo de degradación generó en el largo camino hasta llegar a nuestro hogar.
Nos obliga a entender que cuando descartamos las cosas sin darnos la posibilidad de reciclar o reutilizar, estamos enterran- do en los basurales algo más que un artefacto que hemos decidido dejar de usar. Con él se va la materia prima que fue necesaria para su elaboración: maderas, minerales, petróleo, preciosos nutrientes del suelo o el agua vital. El nuevo consumo nos invita a no derrochar, a cierta constricción frente a lo dado y a ser más generosos con el entorno y nuestros semejantes.
La especialidad de Nelly son los dulces de higos, peras, ciruelas y duraznos que saca de las plantas que bordean su casa. Los hace con las frutas que observa madurar hasta que considera que tienen el color y la textura necesarios para la cocción que vendrá. Las pela, las descaroza o les saca las semillas, y las pone a hervir. Las habitaciones se empapan de pera o durazno mientras revuelve con cucharón de madera. Deja enfriar y fracciona los dulces en frascos esterilizados que son todos diferentes: altos, más bajos, de bocas finas, más anchas, de tapas azules, blancas o doradas como las que traen los envases de aceitunas.
Nelly regala sus dulces. A la familia, a los amigos o a sus vecinos. A mí me tocan de vez en cuando. El mes pasado decidí que debía retribuir esas gentilezas y acordé con mi esposa dejar de tirar a la basura los frascos que nos quedaban tras consumir mermeladas, pepinos, morrones y otras conservas para mandárselos, que seguro les daría una buena utilidad. En menos de dos meses nos encontramos con que habíamos colmado una caja con esos envases que, de otro modo, posiblemente hubiesen entrado en el circuito del reciclado pero con un costo mayor para el ambiente.
Estos pequeños “trueques” son beneficiosos porque desechamos menos, nos hacen sentir muy bien porque ejercitamos la solidaridad, y además —en nuestro caso— nos permite reproducir en la ciudad, a unos 250 kilómetros de donde vive Nelly, el perfume de sus frutales y aquellos sabores de la niñez.
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OBERA01
Misiones
09/03/2010 22:59
clarita13
Capital Federal
08/03/2010 19:36
El Planeta se está recalentando.... es el llamado Efecto Invernadero.
Los Océanos se están contaminando. Muchos Ríos y Lagos ya han muerto.
La Fauna y Flora Silvestre están amenazadas y numerosas especies ya se han extinguido.
Muchas tierras – otrora, fértiles valles – se están transformando en desiertos.
Las ciudades crecen y crecen; mientras que la gente corre detrás del dinero:
unos para sobrevivir y otros para consumir más y más...
Nuestra presencia sobre la Tierra genera un severo impacto en el equilibrio ecológico, contribuyendo a su destrucción.
Siempre pensamos que sólo las autoridades o las grandes o las organizaciones ambientalistas deben solucionar estos problemas. Pero pocas veces pensamos que todo y cada uno de nosotros podemos actuar para salvar nuestra Madre Tierra...
Las industrias que contaminan, lo seguirán haciendo; si continuamos comprando sus productos.
Los Océanos continuarán su agonía, mientras sigamos echando desperdicios y productos químicos por los desagües.
La Selva seguirá desapareciendo, si continuamos comprando maderas finas silvestres para amoblar y decorar nuestros hogares.
El Consumo excesivo, la búsqueda de comodidad y el despilfarro están agotando los recursos naturales.
Si amamos la Vida y la Naturaleza: si amamos a los Delfines, las Ballenas, los Felinos, los Arboles y el aire puro.... entonces tomemos conciencia de nuestros hábitos cotidianos tratando de cambiarlos.
Hagamos la parte que nos corresponde.... El resto hará suya...
Esto requiere un poco de sacrificio y buena voluntad.
Nuestros hijos y nietos nos agradecerán un mundo limpio y habitable.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
EVITAR. Antes de comprar un producto, pensar si de verdad lo necesitamos.
Los Supermercados están repletos de productos que NO son indispensables para la vida.
Por ejemplo: perfumadores de ambiente, adornos de plástico, “peluches”, espumas de afeitar, tintes de cabello, “limpia – hornos”, plantas artificiales, “accesorios”...
Evitar aquellos productos que contienen muchas sustancias químicas.
Evitar productos con demasiados envases o envolturas.
REDUCIR. A menor consumo, generamos menos basura y menos sustancias contaminantes.
Además disminuirá el desgaste de los Recursos Naturales.
1 kilo de basura doméstica generó previamente: 5 kilos de basura industrial (durante la fabricación) y 20 kilos de basura más, durante la extracción de la materia prima.
Podemos reducir el consumo de Agua, Electricidad, Gas, Papel, envolturas plásticas, ropa, k – sets, CD’s, juguetes, fotos, etc.
C) RE – USAR. Así evitamos consumir materiales nuevos.
Papel: Hacer libretas de notas con la cara en blanco, hacer sobres, forrar libros.
Vidrio: Frascos para guardar agua, condimentos o granos. Cortar las botellas y hacer vasos.
Restos de alimentos cáscaras: Fabricar Abono vegetal (“Compost”)
Plásticos: Reusar las bolsas. Las botellas sirven para llevar agua. Los frascos para guardar clavos.
Ropa vieja Cortar para hacer, trapeadores, estropajos o franelas.
D) CLASIFICAR: Los desperdicios para su posterior RECICLAJE.
Exigir a las Autoridades el recojo selectivo de la basura y su Reciclaje.
son algunas de las ideas que podemos hacer para cuidar nuestra segunda casa.
Patricia1
Córdoba
03/03/2010 21:07
Yo evito el uso del aire acondicionado
prisila
Buenos Aires
23/02/2010 16:05
asangon
Capital Federal
23/02/2010 00:30
Haciendo mi paseo virtual nocturno por RD leo el comentario de SILVIARAS el que respeto tanto como a ella, y me permito decirle que nunca es tarde, es verdad que las consecuencias a nivel global, mundial ya sea por la naturaleza, como por causa del hombre mismo no tienen que darse como palabra santa. Contra la naturaleza, nada podemos hacer, pero sì con buena voluntad, concientizaciòn, cambio cultural (cuando eramos chicos no pasaban estas cosas, eran otras condiciones de vida y habìa menos la mitad de lo que hay hoy en dìa- tengo 56 años-) pero sì brego con mucho impetu para mitigar lo que tù o Ud. considera imparable, no le estoy criticando solamente le pido que piense que Ud. tambìen puede hacer desde su casa y en lo cotidiano nada màs que eso. Le envìo un respetuoso saludo
asangon
Capital Federal
23/02/2010 00:29
Haciendo mi paseo virtual nocturno por RD leo el comentario de SILVIARAS el que respeto tanto como a ella, y me permito decirle que nunca es tarde, es verdad que las consecuencias a nivel global, mundial ya sea por la naturaleza, como por causa del hombre mismo no tienen que darse como palabra santa. Contra la naturaleza, nada podemos hacer, pero sì con buena voluntad, concientizaciòn, cambio cultural (cuando eramos chicos no pasaban estas cosas, eran otras condiciones de vida y habìa menos la mitad de lo que hay hoy en dìa- tengo 56 años-) pero sì brego con mucho impetu para mitigar lo que tù o Ud. considera imparable, no le estoy criticando solamente le pido que piense que Ud. tambìen puede hacer desde su casa y en lo cotidiano nada màs que eso. Le envìo un respetuoso saludo
silviaras
Chubut
22/02/2010 01:13
asangon
Capital Federal
21/02/2010 23:09
Un afectuoso saludo para todos y que tengan un excelente comienzo de semana !!!!!!!
luisdeoliva
San Luis
19/02/2010 03:20
LUNAROMEO
Santa Fe
18/02/2010 22:58
evans
Tucumán
16/02/2010 15:24
juniorparada
16/02/2010 13:03
layenny
Buenos Aires
15/02/2010 15:52
BRISITA08
Entre Ríos
13/02/2010 18:28
chupete
Buenos Aires
13/02/2010 17:22
carlos_bg
13/02/2010 15:26
anabe1957
Buenos Aires
11/02/2010 14:58
jama96
Córdoba
11/02/2010 09:14
nadimaiju
Buenos Aires
09/02/2010 12:03
china09
Capital Federal
08/02/2010 16:54
Juaniita
San Luis
08/02/2010 00:13
Juntar las tapitas de gaseosas y llevarlas a alguna escuela, acá siempre juntan para enviar al hospital Garrahan.
Cerrar la canilla al lavar los platos
normachija
Misiones
05/02/2010 10:03
frony
San Juan
04/02/2010 16:40
wuili
Jujuy
04/02/2010 10:43
majopa
Santa Fe
04/02/2010 02:07
mgiber
Capital Federal
03/02/2010 14:39
lokicam
01/02/2010 20:54
Anamary
Misiones
31/01/2010 21:57
esquelense67
Buenos Aires
31/01/2010 11:47
tael1huilo2
Buenos Aires
30/01/2010 02:50
macquiver
Santa Fe
29/01/2010 11:26
HOLA ESPERO QUE ESTA NOTA HALLA Y SIRVA DE ALGO PARA LOS RESPONSABLES DE LAS BELLEZAS QUE NOS BRINDA LA NATURALEZA Y NOSOTROS DESAPROVECHAMOS Y EN MENOR A MAYOR MEDICADA COLABORAMOS PARA QUE SU DESTRUCCIÓN SE PRODUZCA MAS RÁPIDO, QUIENES SON LAS AUTORIDADES RESPONSABLES DEL MANTENIMIENTOS Y DE QUE SE CUMPLAN LAS NORMATIVAS PARA PARAR ESTA CLASE DE PROBLEMAS
wuili
Jujuy
28/01/2010 21:39
castor177
San Juan
28/01/2010 12:27
Muy buena nota.
Cari_BB
Jujuy
28/01/2010 11:31
pepiro
Buenos Aires
27/01/2010 18:54
debora
Santa Fe
27/01/2010 16:16
flordeleden
27/01/2010 15:34
negralinda
Chubut
27/01/2010 11:58
martu110
La Pampa
27/01/2010 09:00
Blanca
Jujuy
27/01/2010 01:40